Los pasos de…

Para un cursi, de un enamorado… Los pasos del bolero

Posted on: mayo 5, 2010

Los boleros como forma de expresión en la sociedad del siglo XX.

“Mi infancia son recuerdos de un patio en Sevilla, de un huerto claro donde madura el limonero, mi juventud, 20 años en la tierra de castilla, mi historia algunos versos que recordar no quiero”. -Antonio Machado-

Crecí alrededor del romanticismo. Tal vez el primer recuerdo que tengo sea con mi madre y mi hermana en la sala de nuestro hogar danzando al son de “Dreamlover”, éxito de Mariah Carey. El olor a España siempre estuvo presente en el nicho de mi casa: mi abuelo, un hombre inspirador, hizo que siempre recordásemos el pasado, los orígenes. No es de extrañarse entonces que de entre muchas de esas memorias sobresalga el de una magna voz en un tocacintas, algo que versaba más o menos así: “Dos almas en el mundo había unido Dios, dos almas que se amaban, eso éramos tu y yo” y “Toda una vida me estaría contigo, no me importa en qué forma, ni cómo, ni dónde, pero junto a ti”.

Mi vida ha transcurrido al lado de los boleros, de ese género musical que muchos consideran anticuado y pasado de moda, cursi y anacrónico, pero que todos, jóvenes y viejos, hemos entonado, porque todos nos hemos puesto sentimentales alguna vez y otras porque añoramos tiempos pasados.

Lo increíble de este género musical es que existe desde hace más de cien años y ha logrado sobrevivir a los tiempos y avatares del destino; hoy sus autores viven y ganan una inmensa cantidad de regalías, tanto como los de la sonada cultura pop o balada.

¿De dónde viene el bolero?

La respuesta es Cuba. Probablemente llegó primero de España; de hecho, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que un bolero es una “danza de movimiento ligero”. Sin embargo, es en Cuba donde se gesta la fusión de ritmos gitanos y africanos con guitarras y percusiones: bongos, congas o tumbadoras.

Se dice entonces que el primer bolero compuesto fue el Tristezas de José “Pepe” Sanchez (cubano) en 1886, y, aunque algunos difieren en cuanto a la fecha, lo importante es que esta pieza dio origen formal al género y así el boleró evolucionó de música de cantinas y pulquerías a música de serenatas. El toque romántico le permitió adaptarse a todas las clases sociales, de la misma forma en que el radio permitió su popularización y, posteriormente, el acetato le brindó la oportunidad de eternizarse.

Dos factores son claves para entender el ascenso y la popularidad del bolero: el primero, la inesperada muerte de quien fue considerado el rey del tango, Carlos Gardel, en 1935, dejando así a ese género sin sucesores importantes; el segundo es el aislamiento cultural de América Latina en los años cercanos y posteriores a las guerras mundiales, lo que permitió al bolero cultivarse y desarrollarse con calma, sin competencias claras que lo amenazasen.

Durante la tercera y cuarta década del siglo pasado, México tuvo gran influencia cubana en materia musical. El son, el danzón, la guaracha, el mambo y el cha cha cha, llegan a este país de aquellas tierras, y fue el bolero el género que probablemente tuvo mayor acogida y se adaptó más a la idiosincracia mexicana: Cuba y México se convirtieron en la Meca de los centros artísticos.

Los boleros vinieron de Cuba y Puerto Rico a México con canciones como Lágrimas negras de Miguel Matamoros: “Si tú me quieres dejar y yo no quiero sufrir, contigo me voy, mi negra, aunque me cueste morir”; y Despedida de Pedro Flores, interpretada por Daniel Santos en plena Segunda Guerra Mundial: “Vengo a decirle adiós a los muchachos, porque pronto me voy para la guerra, y aunque vaya a pelear a otras tierras, voy a salvar mi derecho, mi patria, mi honor”. Y durante los años comprendidos entre la década de los 30 y los 60, los boleros formaron parte esencial de la vida mexicana: los tríos surgieron al por mayor, las canciones estaban en todas las películas y las cantaban desde Pedro Infante hasta Angélica María. No obstante, 75 años después, este tipo de canción sigue siendo popular; como muestra basta decir que los discos de Luis Miguel de venden por millares y que en la ciudad de México hay aún muchos lugares en donde podemos cantar con los tríos y contratarlos para dar serenatas.

Los Panchos (Originales)

Hay una lista muy extensa y destacada de tríos mexicanos de entre los cuales destacan: El Trío Calaveras ( Que bonito amor, Luz de luna, Sin decirte Adios etc ), Los tres Diamantes (Usted, Jurame, etc.) y Los Tres Caballeros (La Barca, noche de luna etc).

Sobre las Orquestas Mexicanas sobresalen la Orquesta el Son Marabú de Agustín Lara, que tuvo como vocalista a Ana María Fernández, y además acompañó musicalmente a varios artistas como Pedro Vargas, Elvira Rios y Carmen Zozaya, donde por supuesto hubo difusión de la obra de Lara. Igualmente merece un papel destacado la Orquesta de Luis Alcaraz -la cual tuvo como vocalista a su creador, quien era además un buen compositor-; de esta orquesta que interpretó los boleros al estilo big band ligero – al estilo Glenn Miller – quedaron éxitos como Viajera, Sombra Verde, Quinto patio, Bonita, El dinero no es la Vida y El que pierde una Mujer (todos compuestos por Arcaraz), también señalamos a la Orquesta Sonora Santanera (Estoy pensando en ti, Congoja, etc.) la cual es una de las que ha permanecido mayor tiempo en el ambiente mexicano. Igualmente hacemos mención a la Orquesta de Pablo Beltrán Ruíz, autor del bolero Somos Diferentes, la cual también contribuyó a la difusión del Bolero Mexicano. Debemos hacer justa mención al famoso Trío Los Panchos, el cual por haber estado integrado por artistas de diversas nacionalidades, no puede clasificarse como mexicano. Debido a que los primeros integrantes del trío eran dos mexicanos (Alfredo Gil y Chucho Navarro) y un puertorriqueño (Hernando Avilés) esta mención se refiere a los dos países de origen de los miembros del trío. Constituido en Nueva York en 1944, el primer Trío Los Panchos cosechó grandes éxitos hasta su disolución en 1952, la llamada Época de Oro; de esos éxitos podemos destacar: Sin Ti, No me quieras Tanto, Contigo, Nuestro Amor, Flor de Azalea, Perdida, un siglo de ausencia, No No y No, Ya es muy tarde, Besáme Mucho y Rayito de Luna. Su aporte sin duda revolucionó y difundió el Bolero, ya que tras su ‘época de oro’ se multiplicaron los tríos que, siguiendo este estilo, intentaron capturar la magia que difundieron los Panchos.

El bolero es un canto de amor y dolor, por eso sus frases –aunque curis-, tarde o temprano nos acomodan: enamorados, desenamorados, nostálgicos, extrañados o beodos, en cualquier situación en la que esté implícito algún sentimiento.

Uno que otro autor…

Lara

Y si de producciones prolíficas hablamos, no podríamos dejar de lado la sensación que producen las palabras de Agustín Lara: “Oye, te digo en secreto que te amo de veras, que sigo de cerca tus pasos, aunque tú no quieras”, y suplica “Ven acá a devolverme los besos que yo te di, ven acá que aunque tu fueras de todo mundo yo soy de ti”, y termina afirmando que “nadie, nadie besara como tu besas”.

Tal vez empalagoso o pasado de moda, pero muchos nos hemos conmovido cuando Vicente  Garrido dice: “Pero, cómo no me has querido y lo que te he ofrecido no te puede importar, muere la esperanza que añoro, pues teniéndolo todo, nada te puedo dar”. Y qué me dice el lector de las célebres frases de Consuelo Velázquez: “Y no quiero arrepentirme después de lo que pudo haber sido y no fue”. Uno que otro puede ponerse sentimental al esuchar las palabras de César ^prtillo: “Y yo soy dichoso mi bien, porque me quieres también”, o cuando su paisano Juan Antonio Méndez, dice la siempre bien utilizada “Desmiento a Dios porque al tenerte yo en vida no necesito ir al cielo tisú, si alma mía, la Gloria eres tú”.

Y puede variar, porque al paso de los años Roberto Cantoral jugó con los corazonesal afirmar que era él “ese vicio de tu piel, que ya no puedes esconder, soy lo prohibido”.

La muestra más contemporánea y admirable de todas, es quien sea probablemente el maestro del bolero contemporáneo, Armando Manzanero aseguró “Contigo aprendí, que yo nací el día en que te conocí” o en épocas más recientes que “no sabes lo que tu me haces sentir, si tu pudieras un minuto estar en mi…”.

Need I say more?

Y el bolero es interminable: las canciones y sus formas los hacen rescatables, inolvidables pero, ante todo, producen identidad, no sólo musical sino también social. Y bien hay quienes dicen que en algunos momentos no hay mejor cosa que una botella de tequila y unos cuantos boleros en su casa o algún lugar en donde haya héroes dispuestos a interpretarlos.

About these ads

3 comentarios to "Para un cursi, de un enamorado… Los pasos del bolero"

Bruno me gustó mucho tu opinión sobre los boleros, no creo que te sea extraño decirte que me encantan; y precisamente ayer murió uno de los integrantes de Los tres diamantes, trío que cantaba canciones como “Reloj” “Te quiero” etc… Yo también crecí oyendo boleros, en mi caso por mis padres, que eran admiradores de los “Panchos”.

Muchas gracias Alexx!!!! Valoro mucho tu opinion! Gracias por compartirla…

Bruno, comparto el gusto por los boleros y tu conocimento de este género es muestra de que trasciende las generaciones. Uno de mis albums favoritos es el de Pablo Milanés de Boleros Mexicanos 2. Recibe un abrazo y espero tus próximas entregas, saludos, Jesús.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


  • Ninguna

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: